Buenos días!!!
Mirad qué bien lo pasamos en nuestra última clase!! Aún quedan plazas para el sábado día 15 de diciembre de 11 a 12,15 h!! Os podéis apuntar a través del teléfono o email.




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Hola familias. Estamos en la última semana lectiva del año y en breve nos iremos de vacaciones de Navidad. Por eso esta semana os vamos a recomendar regalos que no deben de faltar en la carta a sus Majestades de Oriente.
- Lote de coches: Mediante dichos juguetes se comienza a desarrollar el juego simbólico, la creatividad y la imaginación. Los especialistas apuntan que a partir de los 2 años se les puede dar utilidad. Además con edades tan tempranas se puede estimular el lenguaje mediante onomatopeyas, colores, etc. Si no tienen luces ni sonido muchísimo mejor porque así desarrollarán más su imaginación.
- Muñecos, muñecas y lote animales: Al igual que le punto anterior desarrollan habilidades como el juego simbólico, creatividad, imaginación, estimulación del lenguaje. Etc. La edad comprendida de dichos artículos es de 2 a 8 años.
- Bolos o dianas: Dichos juguetes están adaptados a todo tipo de edades pero es aconsejable según citan los especialista que sea a partir de los 4 años. Desarrollan la coordinación óculo-manual y el control del brazo. Si hay más personas sirven para respetar normas y enseñar a esperar el turno.
- Patinetes y bicicletas: Estos objetos junto como los otros están adaptados según la edad. Mejoran en su psicomotricidad, equilibrio y además se realiza al aire libre. Eso si debe ser supervisado por un adulto por los riesgos que pueden conllevar.
- Los talleres, mercado y cocinas: A parte de desarrollar lo mencionado anteriormente también fomenta su interacción y habilidades sociales, como la psicomotricidad fina. Están recomendados desde los 2 años.
- Juegos de mesa: En las tiendas de juguetes los hay para todas las edades, como la oca, parchís, naipes, etc. que ayudan a la relación con otros niños, a respetar las normas y la toma de turnos. estos juegos estimulan muchas habilidades cognitivas: planificación, anticipación, toma de decisiones, autocontrol, desarrollar una estrategia...
- Una pizarra: Ayuda a desarrollar la psicomotricidad fina y la grafomotricidad. También estimula la imaginación y creatividad. Les ayuda a desarrollar el juego simbólico: los niños jugarán a los maestros y eso también favorece la relación con los otros.
- Piezas de construcción: Las piezas de construcción son una buena elección. Es un juguete
con muchas posibilidades. Está indicado para estimular la imaginación y creatividad: podrán
crear y construir sin límites. También mejora la psicomotricidad fina y estructuración espacial.
Ideal a partir de los 2 años, respetando las indicaciones de seguridad.
- Cuentos: En ellos se puede trabajar la atención, ampliación de vocabulario y lenguaje, etc.
- Fuera de lo académico y pedagógico sería lo necesario y funcional, como por ejemplo: zapatillas, colonias, etc.
Muchos de los especialistas apuntan que no deben de tener más de 6 regalos por niño.
Desde el Servicio de Asesoramiento y Atención a Familias os deseamos una Navidad cargada con nuestros mejores deseos. Felices Fiestas.
Hola familias. ¿Quién no ha pillado a su hijo/a diciendo una mentira aunque haya sido piadosa? Esta semana os vamos a comentar las causas, motivos y como se pueden corregir dichas conductas.
En primer lugar pueden ser por llamar la atención, inventar una dolencia, falsear sobre un posible problema. El pequeño emplea estos embustes para captar la atención del adulto, en ocasiones, porque se siente desatendido.
En segundo lugar un exceso de exigencia. Poner el listón muy alto a los niños puede provocar que mientan para hacer creer a sus padres que están al nivel que les exigen y no defraudarles.
También por Imitación. Un menor que ve como la mentira es utilizada por los adultos para obtener algún beneficio tiende a imitar estos engaños.
Y por supuesto miedo al castigo. El temor a la reprobación o reprimenda por parte de un adulto es uno de los principales motivos de la mentira infantil. Los pequeños falsean la realidad para evitar los posibles castigos.
Y también porque No me gusta como soy. A veces, ocultar la verdad es una manera de evadirse de la realidad. Suele suceder cuando no se siente a gusto consigo mismo o con lo que le rodea y prefiere inventarse un yo o una vida que responde a sus deseos. Puede ser el caso, por ejemplo, del niño que cuenta que ha sido el que más goles ha metido durante el recreo cuando, en realidad, se siente rechazado por sus compañeros por su poca destreza en el deporte. Este tipo de mentiras funcionan como voz de alarma sobre algunos aspectos de la vida del niño que le causan malestar. La solución pasa por reforzar su autoestima y ayudarle a integrar correctamente su mundo.
Los especialistas e investigaciones realizadas sobre la mentira infantil recalcan que uno de los factores de prevención principales de la falsedad a cortas edades es la actitud que muestren los padres con respecto a esta. Y que empiezan a ser conscientes de sus mentiras a partir de los 30 meses y concretamente a los 3 años.
Como podemos atajar las mentiras:
El niño necesita conocer que mentir es negativo. Cuando el pequeño miente, no hay que señalarle solo la conducta inadecuada que supone el embuste. También hay que incidir en el efecto que su embuste tiene sobre los demás y las consecuencias que ha podido provocar. Si lo hacemos y lo pueden ver con cuentos mejor.
Los consecuencias deben ser bien medidos y adecuados a cada falta. Si siempre son demasiado severos, la tentación de no decir la verdad para evitarlos será mayor.
Reforzar la autoconfianza del niño para evitar que mienta con el fin de buscar la aprobación de sus compañeros o de otros adultos.
No mentirle ni pronunciar falsas promesas que se sabe que no se pueden cumplir. No hay que dar un ejemplo erróneo sobre la mentira.
Darle la oportunidad de ser sincero, aunque esto implique una consecuencia. Los padres deben reforzar la valentía que muestra al decir la verdad.
No reírse ni admirar nunca las mentiras del niño, aunque parezcan graciosas. Los pequeños no deben apreciar ningún tipo de aprobación o reconocimiento ante un embuste.
Los padres suelen mentir ante preguntas difíciles de su hijo, que no saben responder. La pauta es evitar la falsedad y responder mejor con "no lo sé" o "déjame que lo piense"
Hasta la semana que viene familias.