Hola familias esta semana vamos a hablar de cómo puede influir el estilo educativo que impongamos en casa a nuestros hijos. Siempre queremos lo mejor para ellos y muchas veces por el ritmo de vida del día a día las cosas no se hacen bien o como se esperaban. A continuación explicaremos brevemente los diferentes estilos educativos y como repercute a los niños:
A) Estilo represivo: Basado en la autoridad y la imposición, órdenes sin razonar, con normas muy estrictas y negociación nula. Únicamente hablan los padres sin dejar a los hijos explicar sus razonamientos. Aparecen las reprimendas, desaprobaciones y castigos de manera frecuente (“siempre haces lo mismo”, “nunca vas a cambiar”). Consecuencias de este estilo educativo: pasotismos de los hijos, evasión, generación de autoestima negativa, actitudes defensivas, agresividad y escasa autonomía.
B) Estilo sobreprotector: Control intenso de la vida de los hijos pero desde actitudes basadas en lo emocional, preocupación excesiva (obsesiva en muchos casos) por el cuidado de los hijos y por evitar todos los riesgos, sin hacerles responsables de sus actos, se conceden TODOS LOS DESEOS de los hijos y se justifican o perdonan los errores o malas acciones, se intentan evitar los conflictos o discusiones. Consecuencias de este estilo educativo: genera falta de autoestima, excesiva dependencia, falta de autonomía e inseguridad.
C) Estilo indiferente: Falta de control por parte de los padres, éstos no fortalecen sus actitudes positivas o apenas tienen muestras de cariño hacia ellos, se deja que el niño aprenda por sí mismo (“ya se espabilará él por su cuenta”), la comunicación se basa en la desconfianza, el descontento o el pasotismo, las normas no se establecen o se aplican con excesiva flexibilidad, no se establecen premios ni castigos. Consecuencias de este estilo educativo: Genera falta de responsabilidad, inseguridad, baja autonomía e inestabilidad personal.
D) ESTILO FORTALECEDOR: Los padres ejercen un control sobre los hijos FIRME PERO FLEXIBLE, las normas de comportamiento se establecen conjuntamente entre padres e hijos y de manera DIALOGADA Y RAZONADA, las normas establecidas SON CLARAS Y ADECUADAS a la edad de los hijos, los padres felicitan las ACTITUDES POSITIVAS Y LOGROS CONSEGUIDOS POR LOS HIJOS, se usan los premios y castigos de manera RAZONABLE y con una JUSTIFICACIÓN CLARA, la comunicación entre padres e hijos es abierta y bidireccional. Consecuencias de este estilo educativo: Se favorece la autonomía y responsabilidad personales, su capacidad para tomar decisiones y autoestima.
Evidentemente es éste último modelo el que proponemos como el correcto o más adecuado. ¿Difícil de aplicar? Con práctica y ensayo pueden conseguirse extraordinarios resultados y bajo ningún concepto importa la edad del niño.
Hay además una serie de FACTORES PROTECTORES que contribuyen a crear una buena personalidad y autoestima:
1) Favorecer la autoestima de los hijos. Para ello: Demuéstrale tu apoyo incondicional, interésate por sus cosas, en situaciones de derrota o no exitosas, destaca los logros conseguidos o el valor del trabajo realizado, destaca su esfuerzo y dedicación en el logro de sus éxitos, plantea metas realistas, objetivas y alcanzables y felicítale al conseguirlas y valora sus logros en todos los ámbitos.
2) Enséñale a decir NO. Para ello: Razona con tu hijo que se puede decir no sin enfadarse o alterarse y que ello no significa que se pierda o se ponga en peligro la relación con la otra persona, con sus amistades, dialoga con él para que sepa distinguir las situaciones en las que es importante no ceder a los deseos de sus amigos de otras en las que no lo es tanto.
3) Enséñale a TOMAR DECISIONES: Es fundamental para favorecer la autonomía y la responsabilidad. Dialoga con tu hijo y favorece que tome decisiones acerca de su vida, reflexiona posteriormente sobre las consecuencias positivas y negativas de la decisiones tomadas, dialoga con él/ella para que sea capaz de COMUNICAR SUS DECISIONES Y EXPRESAR SUS OPINIONES Y SENTIMIENTOS de manera clara, pero sin imponerlos ni hiriendo a los demás (conducta asertiva, frente a la pasiva o la agresiva), oriéntale sobre CÓMO DEFENDER SUS PUNTO DE VISTA, sin necesidad de conseguir la aprobación de los demás.
4) Favorece un CLIMA DE CONFIANZA: Escúchale, no le ridiculices por sus opiniones, transmítele mensajes claros, no le interrumpas cuando hable, no le juzgues antes de que haya terminado de hablar, no le culpabilices (enséñale a asumir su responsabilidad en lo que ha realizado mal y déjale rectificar asumiendo las consecuencias), no le hables de manera impositiva y categórica, no le trates como un ser inferior.
5) Establece NORMAS Y LÍMITES CLAROS. Así favorecerás el aprendizaje de hábitos y conductas y fomentarás la autonomía y la seguridad en sí mismo. También les permitirá evitar una serie de riesgos a los hijos a la vez que les demostrarás que te preocupas por ellos. Dialoga esas normas y fíjalas de manera razonada, marca claramente tu posición y la de tu pareja. Establece normas claras, realistas y concretas y establece las consecuencias negativas de su incumplimiento.
Hasta la semana que viene familias. Recordaros que rellenando el formulario SAAF resolveremos vuestras dudas de manera personal y confidencial.









